Pastor fue asesinado tras declarar “Jesús es más grande que el Comando Vermelho”
El pastor evangelista Rick Andrade da Silva, de 39 años y también vigilante de seguridad, fue brutalmente asesinado a tiros en la madrugada del miércoles 29 de abril de 2026 en la Avenida Jequitaia, en el barrio de Calçada, en Salvador, Bahía (Brasil).

El cuerpo fue encontrado en la vía pública, con heridas de bala, y el caso está siendo investigado como homicidio por el Departamento de Homicidios y Protección a la Persona (DHPP).
Pocas semanas antes del crimen, Rick subió unvídeo a las redes sociales en el que declaraba con claridad que “Jesús Cristo es más grande que el BDM, mayor que el Comando Vermelho y mayor que Fernandinho Beira‑Mar”, nombres de facciones criminales y de un importante líder narcotraficante brasileño. El video comenzó a circular ampliamente justamente después de la confirmación de su muerte.
La Policía Civil de Bahía señala que la autoría y la motivación del crimen aún están bajo investigación, y no se ha anunciado ninguna detención relacionada con el ataque. Según los medios, el pastor habría llegado a la empresa de reventa de vehículos donde trabajaba como vigilante cuando fue atacado, sin que haya testigos que describan con claridad los hechos.
La comunidad evangélica y líderes cristianos de Salvador y del resto de Brasil han condenado el asesinato y han pedido justicia, recordando que Rick ejercía su fe de forma pública y que su mensaje no era una amenaza violenta, sino una afirmación de la superioridad de Jesús sobre cualquier poder criminal. Iglesias locales han organizado cultos de oración y vigilia por la familia del pastor y por la paz en la ciudad.
El caso revivió conversaciones sobre la tensión entre la predicación cristiana y la violencia de facciones armadas en ciertos barrios de Brasil, donde las iglesias a menudo se posicionan firmemente contra el tráfico de drogas y el crimen organizado. En este contexto, el testimonio de Rick, que llegó a confrontar directamente a los grupos por su nombre, fue visto por muchos como valiente y profético.
Testigos de amigos y familia cercanos destacan que el pastor vivía una fe coherente y comprometida, que mezclaba la predicación con el servicio diario como vigilante y la ayuda a la comunidad. El contraste entre su mensaje de paz y el modo extremo de su muerte ha dejado una profunda impresión en la Iglesia brasileña.
Organizaciones de defensa de la libertad religiosa han señalado que, aunque el homicidio no está todavía confirmado como un ataque directo por su ministerio, el contexto de amenazas contra líderes evangélicos en algunas zonas de Brasil no se puede ignorar. La comunidad cristiana pide que el caso no quede como un crimen más en la estadística, sino que se esclarezca si el contenido de su fe y su mensaje tuvieron relación con el intento de silenciarlo.
La historia del pastor recuerda hemos sido llamados a no temer a los que pueden matar el cuerpo pero no el alma (Mateo 10:28). El pastor murió repitiendo, en el sentido más amplio, la verdad de que ningún poder criminal puede igualar el nombre de Cristo, incluso cuando el precio de declararlo sea muy alto.
Este caso invita no invita a orar por los líderes que sirven en barrios de alta violencia, conscientes de que el evangelio no solo anuncia salvación, sino que también desafía imperios de miedo e impunidad.
Um pastor foi executado em Salvador depois de publicar um vídeo dizendo que Jesus Cristo é maior que facção criminosa.
Olha o nível a que o Brasil chegou: pregar contra o crime virou sentença de morte.
Mas Lula insiste em não reconhecer facções criminosas como organizações… pic.twitter.com/s950QBKLnv
— Rubinho Nunes (@RubinhoNunes) May 3, 2026
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