Extremistas fulani rendidos a Cristo ahora son misioneros y evangelizan a musulmanes hostiles en África

Un grupo de fulani convertidos al cristianismo en África Occidental se ha transformado en misioneros audaces que llevan el Evangelio a comunidades musulmanas hostiles a los creyentes. Su testimonio muestra cómo Dios usa a quienes antes formaban parte de grupos radicales para anunciar su amor en regiones difíciles.


Imagen: Twitter.

Las acciones misioneras en la región del Sahel, que abarca países como Mali, Níger, Burkina Faso y Nigeria, están registrando una respuesta notable entre el pueblo fulani. Conocidos por su vida nómada y fuerte identidad cultural, algunos fulani radicales han aterrorizado a cristianos para apoderarse de sus tierras, pero ahora muchos están abriendo su corazón al Evangelio. Iniciativas que combinan asistencia humanitaria y evangelismo han sido clave para abrir puertas.

La distribución de dispositivos bíblicos y la ayuda de emergencia permiten que los fulani comprendan mejor la Palabra y la reciban con receptividad. Los misioneros destacan que se vive una gran cruzada y un avivamiento entre los fulani en el norte de Nigeria.

Uno de ellos expresó: “Agradecemos a Dios por este misionero que tenemos en el campo misionero, distribuyendo dispositivos bíblicos para el pueblo, para que puedan comprender mejor la Palabra. Y así crear raíces profundas para dar fruto”. El trabajo no se limita a la evangelización inicial.

“Pero cuando predicamos a ellos, no podemos simplemente dejarlos solos. Necesitamos encomendarlos a la Palabra de Su gracia, que les concederá herencia entre los que son santificados”, explicó otro misionero, subrayando la importancia del discipulado continuo.

En el desierto del Sahel, en medio de inundaciones, otro misionero relató un programa de cuatro días para personas afectadas. “Ellos vinieron de lejos, de Ghana, Burkina Faso, Níger y Nigeria. Nos reunimos aquí, alimentamos a estas personas y también les anunciamos el evangelio de nuestro Señor Jesucristo”, detalló.

Además de la predicación, distribuyeron ropa y artículos básicos a los necesitados. “Dios realmente usó Su Palabra, la Palabra de Su gracia, y ha conducido a muchos a la salvación”, afirmó, aunque reconoció que los recursos fueron limitados y ya se agotaron.

En regiones marcadas por crisis humanitarias e inestabilidad, Dios transforma corazones y convierte a antiguos nómadas en obreros de su reino, mostrando que ningún lugar es demasiado hostil para su gracia.

El ejemplo de estos fulani convertidos nos invita a confiar en que el Señor sigue llamando a hombres y mujeres dispuestos a cumplir su sueño misionero. Como dice la Biblia en 2 Corintios 5:17“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, todas son hechas nuevas”.



Fuente: https://www.bibliatodo.com/
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